Cambiemos Murcia denuncia el desvío de agua desde La Ñora para favorecer a las grandes explotaciones agrícolas del municipio

La práctica supone el incumplimiento, por parte de Junta de Hacendados, de las tandas de riego señaladas en las Ordenanzas y Costumbres de la Huerta

El concejal de Cambiemos Murcia Sergio Ramos denuncia que la Junta de Hacendados lleva a cabo un continuo desvío de agua desde la acequia mayor de la Aljufía (como puede verse en este vídeo https://youtu.be/WDbic4ulkjA), junto a la rueda de La Ñora, a un gran embalse situado en el Esparragal, a través del cinturón Norte, para favorecer a las grandes explotaciones agrícolas en detrimento de los pequeños agricultores.

La práctica, que supone el incumplimiento de las tandas de riego señaladas en las Ordenanzas y Costumbres de la Huerta para un reparto justo del agua, “reserva este recurso fundamental a unos pocos”.

A pesar de que la Confederación Hidrográfica del Segura anunció para el 1 de noviembre el cierre de las acequias por motivo de la falta de lluvias y el bajo caudal del Segura, a La Ñora llega agua procedente del río que es desviada por la toma del cinturón quedando el resto del cauce de la acequia completamente seco.

Este cinturón se construyó hace unos años a varios metros de profundidad, y generó cierta polémica porque la Junta de Hacendados pretendía ocultar la toma soterrando la acequia mayor a pesar de encontrarse en el entorno del Bien de Interés Cultural de la Rueda de La Ñora.

Cambiemos Murcia defiende la prioridad de riego de las huertas históricas del Segura y considera “inaceptable que mientras la gran mayoría de acequias de la Huerta permanecen secas y los pequeños propietarios no pueden regar, la Junta de Hacendados esté desviando agua hacia el Esparragal para favorecer a las grandes extensiones agrícolas situadas en esa zona”. Así lo han confirmado varios vecinos “que tienen que andar pidiendo favores a los procuradores para poder sacar algo de agua de los cauces”.

Ramos pide que el agua disponible se reparta de manera equitativa y controlada, “teniendo así todos los huertanos derecho a un mínimo riego para mantener las plantaciones”. Esto es algo que ya han pedido varias asociaciones, con la finalidad también de mantener un caudal mínimo en las acequias que ayude a la supervivencia de las especies que se encuentran refugiadas en las pozas.

Autor: Carlos Egio

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