¿Territorios sin pesticidas?

Rafael Cordón. Militante anticapitalista y miembro de Cambiemos Murcia

Otro año más desde el 20 al 30 de marzo se realizan campañas en distintos países para informar sobre el uso de pesticidas, plaguicidas o fitosanitarios -que así han ido metamorfoseando la palabra para que produzca menos rechazo- y para activar a la ciudadanía en la defensa de su salud y la del medio ambiente.

¿Qué ha cambiado en este año transcurrido? Pues que hay una mayor conciencia sobre los daños de los pesticidas en la salud y en el medio ambiente, y por ello en numerosos ayuntamientos y algunas comunidades autónomas se han propuesto mociones para su eliminación en zonas urbanas sustituyéndolos por tratamientos ecológicos, y así se está haciendo en muchas ciudades. El glifosato, un herbicida ampliamente usado y del que hay fundadas evidencias de sus efectos negativos, es la sustancia que más ha trascendido al gran público; pero otras muchos plaguicidas que se utilizan tienen efectos adversos.

Pero en nuestra región, en estos últimos meses, se ha dado a conocer la relación entre la agricultura intensiva que usa abundancia de abonos y plaguicidas y el estado del Mar Menor. Una tesis presentada en la UMU el año pasado mostraba la procedencia de plaguicidas en las aguas del Mar Menor; incluso insecticidas organoclorados como el DDT que dejaron de utilizarse hace más de 40 años, siguen apareciendo en la muestras analizadas. También hemos tenido noticia de la muerte de abejas, como en otros años, probablemente debido al uso de insecticidas en época de floración. Y en muchos municipios se sigue incumpliendo, otro año más, la normativa al no avisar a los vecinos y vecinas de los tratamientos que se hacen y, en el caso de Murcia, más grave aún ocultando los tratamientos con herbicidas como el glifosato.

Y es que en España, a pesar de los alarmismos de las empresas productoras y distribuidoras de plaguicidas, que auguran que la alimentación de la humanidad estaría en peligro sin plauicidas, sus  negocios siguen muy boyantes, y en vez de disminuir, sus beneficios son cada vez mayores. Según informa AEPLA, la asociación que reúne a las empresas de fitosanitarios, las ventas han pasado de 653 millones de euros en 2011 a 859 en 2015. No está nada mal en los tiempos que corren. Además, vamos a la cabeza de Europa en el consumo y la Región de Murcia es la segunda que más los utiliza (23,9 kg/ha cultivada).

Esas empresas constituyen un poderoso lobby que presiona a partidos políticos y tiene capacidad  para exponer ampliamente su discurso en los medios de comunicación. Y si aparecen noticias afirmando que el glifosato es probablemente cancerígeno para humanos, sus defensores dirán que ellos tienen estudios que lo desmienten; y cuando se señala a empresas causantes de desastres, como el de Bhopal (India) provocado por Unión Carbide, en el que murieron más de 20.000 personas, su heredera Dow Chemical que sigue haciendo negocio con la venta de pesticidas se niega a asumir la herencia de aquella tragedia. Y ya más cerca, en Aragón, la empresa Inquinosa, responsable junto con las administraciones públicas de los enormes vertidos de lindano, un insecticida altamente cancerígeno, se evade de sus responsabilidades y deja que las administraciones, o sea la ciudadanía, pague los enormes gastos de la descontaminación.

No sigamos más, que la lista de “daños colaterales” sería interminable. Como vivimos en una sociedad en la que el negocio está por encima de las personas y la competencia es el motor de las empresas, estas situaciones se seguirán produciendo. Para evitarlo hay que dar paso ya y pronto a otra agricultura que tenga como prioridad producir alimentos sanos, sin el peaje de pesticidas, que no esquilme los suelos, que para combatir las plagas utilice sustancias que no dañen la salud ni el medio ambiente, que no se base en la explotación de las personas, en definitiva que sea una agricultura controlada por la comunidad y no por los intereses de una minoría.

Y sí, no solo son deseable ciudades y territorios sin pesticidas tóxicos. Es una necesidad para todas las personas sin distinciones y para el medio ambiente.

Ver el artículo publicado en eldiario.es: http://www.eldiario.es/murcia/murcia_y_aparte/Territorios-pesticidas_6_626847319.html

Autor: Carlos Egio

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