Vicky Barba Pérez

Biografía

Mi nombre es Viky, tengo 60 años y soy de Santiago en Mayor, un barrio del sur de Murcia. Toda mi vida he estado felizmente casada, dedicando mi vida a mis hijos y las diferentes luchas políticas, principalmente la lucha por el Soterramiento de las Vías el Tren. Hoy puedo presumir de tener tres hijos maravillosos que me dan la alegría cada mañana.

Si tengo que destacar alguna de mis aficiones es la literatura y el activismo político.

Siempre que me han preguntado por mi dedicación a la política siempre he dicho que no hago política, yo me dedico a fastidiar a los políticos. Y esto es algo que bien saben mis vecinas y vecinos, que me ven en las calles desde que tenía 14 años, sin tenerle ningún miedo a la dictadura franquista. Solo falté en el activismo político cuando tuve que criar a mis hijos, y jamás olvidaré que volví el 8 de marzo, cuando aún se llamaba el día de la mujer trabajadora. Lo último para destacar de mi intensa vida es ser una de las fundadoras de la plataforma Pro-Soterramiento, hace ya más de treinta años. Y estoy orgullosa de seguir esa lucha hasta nuestros días.

Motivación

Tras una larga vida en la lucha política, primero contra la dictadura franquista y después contra uno de sus herederos, como “Paco, el uvas”, que por mucha policía que mandó nunca logró callarnos, mis vecinos me preguntan ¿cómo puedo tener fuerzas para seguir luchando? Y yo creo que se equivocan de pregunta, lo primero es que no me quedan fuerzas para rendirme, y lo segundo es que la auténtica pregunta es, ¿mañana cómo seguimos luchando? Pues considero que nunca debemos abandonar la lucha.

Si con la lucha todas juntas hemos conseguido que se vaya a soterrar el AVE, con esa misma unidad somos imparables. A mis vecinos y vecinas de Santiago el Mayor no nos paró la policía cuando asediaron nuestro barrio, y tampoco nos pararán VOX ni ninguna formación de extrema derecha. Ahora me implico dentro de la candidatura Proyecto Común” para lucha por una Murcia más justa, y en la que ninguna persona esté marginada. No nos merecemos un alcalde como Ballesta, que no se atreve a pisar nuestro barrio. Si fuimos capaces de derribar el muro, también tumbaremos el fascismo.